Inicio Noticias de la Iglesia Espiritualidad Liturgia Biblia Conoce y defiende tu fe
Historia de la Iglesia Las Vidas de los Santos Lecturas de la Santa Misa María Radio Catedral Libros


PUBLICIDAD

Sobre la Biblia

inicio»

La numeración del Libro de los Salmos


Cuando se reúne un grupo de personas para estudiar o para rezar los salmos, inmediatamente aparecen algunas dificultades. Esto es debido a que no todos tienen la misma edición de la Biblia. La numeración de los salmos varía dependiendo del texto desde el que se haya traducido la Biblia: el latín o el hebreo. Cuando nos adentramos en el texto, suelen surgir mayores dificultades. Puede que haya traducciones totalmente distintas entre sí.

No resulta fácil llegar a un acuerdo. Tenemos la esperanza de poder llegar un día a un entendimiento al respecto. ¿Por qué es diferente la numeración? Porque manejamos traducciones hechas del hebreo y traducciones hechas del latín. En los ocho primeros salmos no hay problemas. Tienen la misma numeración en todas las traducciones. Pero a partir de ahí comienzan las dificultades. Las traducciones hechas del latín -siguiendo lo que constituye la traducción griega más antigua, llamada de los Setenta- unen en uno solo los salmos 9 y 10 de la numeración hebrea. A partir de ahí, hasta el salmo 113, la numeración hebrea va un número por delante de la latina. Por ejemplo, si el salmo del buen pastor lleva, en la Biblia que usa habitualmente el lector, el número 22, significa que tiene entre sus manos una traducción hecha del latín. Si, por el contrario, tiene el número 23, esto indica que esta Biblia ha sido traducida del hebreo, la lengua materna de los salmos.

Después, los salmos 114-115 de la numeración hebrea corresponden al salmo 113 de la numeración latina, y los salmos 114-115 de esta última corresponden al salmo 116 de la primera. Del salmo 117 al 146, la numeración hebrea vuelve a ir un número por delante de la latina. Las traducciones latinas dividen en dos el salmo 147 de la numeración hebrea, formando los salmos 146-147. Los tres últimos salmos tienen la misma numeración en todas las traducciones.

El esquema sería el siguiente:

Numeración hebrea

Salmos del 1 al 8

Salmos 9 y 10

Salmos del 11 al 113

Salmos 114 y 115

Salmo 116

Salmos del 117 al 146

Salmo 147

Salmos del 148 al 150

Numeración latina

Salmos del 1 al 8

Salmo 9

Salmos del 10 al 112

Salmo 113

Salmos 114 y 115

Salmos del 116 al 145

Salmos 146 y 147

Salmos del 148 al 150

¿Cómo orientarse en medio de esta jungla de dificultades? Hay que tener calma y mucha paciencia. Poco a poco las personas van familiarizándose y las dificultades se vuelven menores o incluso desaparecen. Las traducciones hechas desde el texto latino ya han cumplido su misión. Tendrían que dejar su puesto a traducciones más modernas, hechas del hebreo. La misma Liturgia tendría que adaptarse a esta novedad. El hecho de que, durante siglos, se hayan utilizado la numeración y la traducción latinas no es motivo suficiente para no cambiar en el presente. Sería, además, un signo de respeto y de diálogo ecuménico con el judaísmo, que ha venido compartiendo con nosotros esta herencia espiritual.

En este estudio emplearemos siempre la numeración hebrea. Al inicio de cada salmo conservaremos, entre paréntesis, la numeración de las traducciones hechas del latín. Pero, al citar un salmo, siempre lo haremos según la numeración hebrea. La traducción de los salmos que presentamos y que seguimos en el comentario, es la que se encuentra en la Biblia Sagrada, Edición Pastoral. Se trata de una traducción fiel y, al mismo tiempo, popular, que el uso de la gente, en Brasil, ha consagrado como la mejor.


http://www.angosto.org/