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INTRODUCCIÓN AL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

1. PLAN DEL EVANGELIO DE MATEO

El evangelio según san Mateo consta de siete partes principales.

Dejando a un lado la primera parte sobre el origen y nacimiento de Jesús, y la última sobre la pasión y resurrección, quedan cinco partes centrales, que tienen como tema “el Reino de los Cielos”.

Cada una de estas cinco partes consta de una sección narrativa y de un discurso.

La sección narrativa sirve para preparar e ilustrar los temas del discurso. Cada discurso tiene su materia propia y definida, y los cinco terminan con la misma conclusión: “Y sucedió que, cuando Jesús hubo terminado estos discursos...”. Esta conclusión tiene corte semítico y sólo se encuentra al final de los cinco discursos (4,23–7,29; 10,1–11,1; 13,1-53; 18,1–19,1; 24,1–26,1).

I. Origen y nacimiento de Jesús (1–2)



II. Promulgación del Reino de los Cielos (3–7)


⋄ Sección narrativa (3,1–4,22). Contiene la predicación de Juan el Bautista y los principios del ministerio de Jesús.
⋄ Sermón de la montaña (4,23–7,29). Carta magna del Reino de los Cielos y retrato del perfecto discípulo de Jesús.

III. Predicación del Reino de los Cielos (8-10)


⋄ Sección narrativa (8,1–9,34). Diez milagros, signos característicos de la obra mesiánica de Jesús. En ellos se manifiestan su misericordia y su poder.
⋄ Discurso apostólico (9,35–10,42). Está dirigido a los misioneros de la Buena Nueva y habla de su apostolado y de las futuras persecuciones.

IV. Misterio del Reino de los Cielos (11–13)


⋄ Sección narrativa (11,1–12,50). La economía misteriosa de la revelación divina.
⋄ Discurso en parábolas (13,1-52). Siete parábolas que proclaman el carácter humilde y oculto del Reino de los Cielos: realidad espiritual, cuyos misterios son presentados en parábolas; los humildes reciben luz, los soberbios se escandalizan.

V. La Iglesia, primicias del Reino de los Cielos (13,53–18,35)


⋄ Sección narrativa (13,53–17,27). Acontecimientos diversos preparan de manera global las directivas del siguiente discurso. Jesús se dedica a la formación de los discípulos.
⋄ Discurso eclesiástico (18,1-35). Dirigido principalmente a los dirigentes de la comunidad cristiana. Los fieles que siguen a Jesús forman el núcleo del futuro Reino de los Cielos. Jesús imparte numerosos consejos de humildad, caridad, compasión y edificación mutua.

VI. Próxima venida del Reino de los Cielos (19,1–25,46)


⋄ Sección narrativa (19,1–23,39). Los relatos y las palabras de Jesús en esta sección hacen presentir ya la crisis implacable del discurso escatológico. Jesús insiste en la humildad, la sencillez, el desprendimiento y la donación de la propia persona: el amor es el mandamiento supremo. Jesús no cesa de anunciar su pasión y resurrección. Los últimos días en Jerusalén, después de la entrada triunfal, se desenvuelven en un clima de abierta hostilidad. Jesús denuncia severamente la hipocresía de escribas y fariseos. La muerte de Jesús se presiente inminente.
⋄ Discurso escatológico (24,1–25,46). El quinto y último discurso hace patente una crisis violenta. Dios rechaza al pueblo infiel y lo sustituye por el pueblo nuevo, formado por judíos y gentiles, sobre el cual se establecerá el reinado universal y glorioso del Mesías. El discurso insiste en la vigilancia, trata del fin del judaísmo y de sus resonancias cósmicas, invita a estar alerta para el fin de cada individuo y anuncia el juicio final.

VII. Pasión y resurrección de Jesús (26,1–28,20)



El evangelio de Mateo muestra una división armónica. Utiliza los números 5 y 7, que están cargados de significado. “Cinco” son los libros de la Ley, cinco los libros de los Salmos y cinco los Meguilot (Cant, Rut, Lam, Ecl, Est). Y “siete” es el número sagrado que simboliza perfección y plenitud.

Dentro del evangelio:

⋄ Cinco son las secciones narrativas y sus discursos correspondientes.
⋄ Cinco son los panes que sirven para dar de comer a cinco mil personas (14,17-21; 16,9).
⋄ Cinco son los temas de discusión con los saduceos y fariseos (21,23; 22,15; 22,23; 22,34; 22,41).
⋄ Cinco son las vírgenes prudentes y cinco las necias (25,1-2).
⋄ Cinco son los talentos (25,15).
⋄ Siete partes contiene el evangelio, incluyendo la infancia de Jesús y la pasión-resurrección.
⋄ Siete más siete son las catorce generaciones de la genealogía del Mesías (1,17).
⋄ Siete podrían ser las bienaventuranzas (5,3-10).
⋄ Siete son las peticiones del padrenuestro (6,9-13).
⋄ Siete son las parábolas del tercer discurso (13,3.24.31.33.44.45.47).
⋄ Siete son las maldiciones a los escribas y fariseos (23,13.15.16.23.25.27.29).
⋄ Setenta veces siete (o 77 veces) hay que perdonar (18,22).

2. AUTOR DEL EVANGELIO DE MATEO

Partiendo del antiguo título “Evangelio según Mateo” y del testimonio de Papías, obispo de Hierápolis, en Asia Menor (año 125), retomado por Ireneo de Lyon (año 180) y por Eusebio, obispo de Cesarea (324), el primer evangelio fue tradicionalmente atribuido a Mateo, el recaudador de impuestos, llamado por Jesús para ser su discípulo (Mt 9,9; 10,3; Mc 3,18; Lc 6,15). Papías habla de un evangelio primitivo redactado en hebreo o arameo; en caso de que este escrito realmente haya existido, ha quedado fundamentalmente absorbido en el actual primer evangelio.

Serios motivos de crítica interna del evangelio invitan a pensar que el autor del evangelio canónico de Mateo no fue el habitante de Cafarnaún, discípulo de Jesús, sino un judío cristiano de la segunda o tercera generación, muy buen conocedor de las Escrituras, pero cuya lengua propia era el griego y cuyo nombre desconocemos.

Dos argumentos principales avalan esta hipótesis:

1. Fue un judío. Mucho del material de Mateo, incluyendo los trozos redaccionales, tiene un auténtico sabor judío; además, un detallado examen del uso que el autor hace del AT implica que conocía el hebreo o el arameo.
2. Escribió directamente en griego. El estilo y la lengua griega utilizados en el escrito suponen un buen conocedor del idioma griego.

La opinión de que el autor del evangelio de Mateo fue un judíocristiano es aceptada en la actualidad por la mayoría de comentadores.

No faltan quienes piensan en un cristiano venido de la gentilidad como autor del evangelio de Mateo. Sin embargo, esta hipótesis no ha sido muy aceptada.

3. FUENTES DEL EVANGELIO DE MATEO

Tratar de las fuentes de Mateo es entrar en el complicado problema de la “cuestión sinóptica”, a saber: ¿cómo explicar las semejanzas y divergencias que se detectan entre los tres primeros evangelios: Mateo, Marcos y Lucas?. No siendo nuestra intención ahondar en el problema sinóptico, sino más bien hacer una lectura doctrinal sincrónica del evangelio de Mateo, permítasenos mencionar solamente dos explicaciones que gozan de mayor aceptación: 1. La teoría de las “dos fuentes”, aceptada por numerosos comentadores. Según esta teoría:

a) El evangelio de Mateo tiene como una de sus fuentes el evangelio de Marcos.
b) Mateo se ha servido asimismo de una colección de “palabras del Señor” llamada la fuente Q (utilizada también por Lucas).
c) Mateo ha introducido material de fuentes propias (por ejemplo, el Evangelio de la Infancia de Jesús).
d) Sin embargo, sin reproducir simplemente sus fuentes, Mateo ha hecho de su evangelio una obra persona.
2. La teoría de la utilización de un “primitivo evangelio de Mateo” escrito en arameo. En este caso:

a) Mateo ha conocido un evangelio primitivo en arameo, en una traducción al griego, que le ha servido de base para su escrito.
b) Ha utilizado una colección complementaria de logia o “palabras del Señor”.
c) Ha aprovechado en ocasiones el evangelio de Marcos.
d) Ha introducido material propio de fuentes particulares.

4. FECHA DEL EVANGELIO DE MATEO

La gama de opiniones sobre la fecha de composición de Mateo oscila entre el año 40 y pasado el año 1007. La mayoría de exégetas actualmente se inclina por situar el evangelio de Mateo entre los años 75 y 100 de nuestra era, y con mayor probabilidad hacia el año 80, tiempo del sínodo de Jamnia y de la promulgación de la birkat ha-minim (oración judía contra los herejes cristianos).

5. LUGAR DE ORIGEN DEL EVANGELIO DE MATEO

Muchas ciudades han sido propuestas como lugar de origen del evangelio de Mateo: Jerusalén, Cesarea Marítima, Fenicia, Alejandría, Pella.

Sin embargo, la mayor parte de los autores modernos se inclinan por Siria y, más particularmente, por la ciudad de Antioquía, donde existían comunidades cristianas fuertes, tanto de judíos como de gentiles. De esta manera, podemos mantener la tesis de Antioquía como la más probable, pero sin que la elección sea del todo cierta.

6. DESTINATARIOS DEL EVANGELIO DE MATEO

El evangelio de Mateo ha sido escrito para una iglesia formada mayoritariamente por judío-cristianos, pero en la que se habían integrado cada vez más gentiles.

Que se trataba de una comunidad de judío-cristianos se comprueba por las numerosas conexiones que el primer evangelio tiene con las tradiciones rabínicas de su tiempo; el evangelista se muestra familiar con las doctrinas de los rabinos y cercano al judaísmo de los años posteriores al 70, después de la destrucción de Jerusalén.

Por otra parte, pasajes importantes del evangelio favorables a los gentiles nos hacen pensar en una comunidad formada también por éstos (8,11-13; 21,40-46; 28,19-20).

7. EL EVANGELIO DE MATEO Y EL JUDAÍSMO PALESTINENSE DEL SIGLO I

Los últimos treinta años de investigación sobre el evangelio de san Mateo se han ocupado particularmente de estudiar las relaciones entre la comunidad de Mateo y el judaísmo de su tiempo.

Probablemente el evangelio de Mateo fue escrito como respuesta directa a la situación creada después de la resistencia judía de los años 66-70, de la destrucción del Templo y de Jerusalén y de la consiguiente emergencia del judaísmo fariseo como fuerza dominante en esa época. Diferentes causas condujeron a los judíos fariseos a la consolidación de su movimiento. Éstas fueron: la caída de Jerusalén, la apocalíptica judía, las comunidades judío-cristianas y la seducción de diferentes grupos paganos.

Los fariseos lucharon para fortalecer su unidad interna, formularon leyes orales, dieron fuerza de ley a ciertas prácticas y atacaron la legitimidad de algunos grupos dentro de la comunidad judía. Esta reforma farisea puede ser el contexto inmediato y directo del evangelio de Mateo.

La comunidad de Mateo era probablemente un “grupo de iglesias domésticas” urbanas, localizadas en Antioquía de Siria, tal vez prósperas, asociadas posiblemente a un grupo de maestros, principalmente judíos pero en contacto con cristianos gentiles.

La comunidad de Mateo no intentaba “abandonar” el judaísmo, pero se comportaba como un grupo marginal e intermedio. Giraba en doble dirección: por una parte, permanecía psicológica y espiritualmente dentro del judaísmo (5,17-19), pero, por otra, se daban evidentes e importantes divergencias, que se detectan, por ejemplo, en el término mateano de “sus sinagogas” (4,23; 9,35; 10,17; 13,54; 23,34), en el uso negativo de la palabra “rabbí” (23,8; 26,25.49), en la incesante crítica de los líderes judíos (Mt 23) y en las severas sanciones de disentimiento interno (18,15-17), pero sobre todo, en el poderoso énfasis de la fe en Jesús y en su autoridad mesiánica. Además, Mateo subraya el énfasis en la justicia, el papel prominente dado a los escribas y sabios de la comunidad, la evidencia de unas estructuras rudimentarias de organización y el compromiso de allegar adeptos (5,20; 13,52; 18; 28,19).

8. LOS FARISEOS DE JAMNIA Y LA COMUNIDAD DE MATEO

1. Los fariseos de Jamnia (o Yabnéh) afrontaron cuatro cuestiones claves en el período posterior a la destrucción del Templo y de Jerusalén:

a) Sin Templo y sin Estado, ¿en que consistía la identidad del pueblo de Dios? Para los fariseos, esa identidad consistía en una renovada obediencia a la Toráh.
b) ¿Qué Toráh? La respuesta para el movimiento fariseo era la Toráh o la Ley escrita, interpretada por Hillel.
c) ¿Cuál debía ser la relación entre judíos y gentiles? Para los fariseos, el camino apropiado era el aislamiento y el rechazo de todo lo gentil.
d) ¿Qué se debía pensar acerca del Mesías y de la escatología? La respuesta farisea era que el Mesías no ha venido y hay que sofocar todo entusiasmo apocalíptico.

2. La comunidad de Mateo se hacía las mismas preguntas, pero sus respuestas eran totalmente diferentes, poniendo en el centro a Jesús-Mesías.

a) La vida y las enseñanzas de Jesús fueron el medio para obedecer y comprender la Toráh.
b) Aunque mantenía fuertes raíces con el judaísmo, la comunidad de Mateo se empeñaba en una reconciliación entre judíos y gentiles, y se abría de par en par a la misión universal (28,19). c) La figura de Pedro emerge en el evangelio como modelo de liderazgo reconciliador en la comunidad.
d) Finalmente, la fe en Jesús como el Mesías da a la comunidad y al evangelio una fuerte dimensión escatológica.

En definitiva, la fe en Jesús como el Mesías y el auténtico intérprete de la Ley, como el único dotado con la autoridad de Dios y como el único resucitado de entre los muertos, constituyó la base fundamental de tensión entre la comunidad de Mateo y los demás grupos judíos contemporáneos. Además, si la comunidad de Mateo no se pensó a sí misma como distinta del judaísmo, su fe en Jesús como Mesías e Hijo de Dios sería el fundamento definitivo para la identidad diferente de la comunidad.

La crisis formal y la separación total entre el judaísmo y la comunidad cristiana debió producirse en el período de Jamnia. Fue entonces cuando se introdujo, en la importante oración judía de las dieciocho bendiciones (Shemoné ´Esré), la 12ª petición contra los cristianos. En ella se lee: “Que no haya esperanza para los apóstatas; desenraíza en nuestros días prontamente el reino del orgullo. Que los nazarenos y heréticos perezcan en un instante, que sean borrados del libro de los vivos y que no sean inscritos con los justos. ¡Bendito seas, tú, Yahveh, que doblas a los orgullosos!”12. Esta petición debió causar en las comunidades judío-cristianas un impacto determinante, que llevó a la ruptura decisiva. Pensamos en el año 80 d. C., después de los escritos paulinos y antes del evangelio de san Juan.